Pregón Fiestas Siles 2023

Pregón, dado por Julia Castellanos con motivo de las Fiestas a San Roque, de 2023.
Quiero comenzar con mi agradecimiento a nuestro alcalde, corporación municipal, comisión de festejos y a todos los del pueblo que han pensado en mi como pregonera de las fiestas de este año.
Sileños, sileñas y visitantes que nos acompañáis en nuestras esperadas fiestas en honor a nuestro patrón San Roque. ¡Bienvenidos y buenas tardes!
Quiero dar mi felicitación para las reinas, las damas y los místeres en estas fiestas de 2023.
Como sileña, es un gran honor, un enorme privilegio pero a su vez una gran responsabilidad.
Cuando me lo comunicaron me emocioné tanto, que me parecía imposible poder hacerlo. ¡PERO AQUÍ ESTOY ¡
Lo que me dio el animo necesario para aceptar fue, pensar que era la gran oportunidad que tenía con este pregón, de agradecer a mi pueblo por tanto cariño como nos ha demostrado a lo largo de nuestra vida tanto a mi familia como a mí; sabiendo valorar nuestro trabajo que siempre hemos intentado hacerlo con la mayor dedicación y honradez, siguiendo las enseñanzas recibidas desde pequeños tanto de mi abuela Julia (fundadora de este negocio) como de mis padres.
Mi hermano y yo, por las circunstancias que todos sabéis, nos quedamos demasiado jóvenes al frente del negocio y hoy somos el resultado de una empresa que ya ha cumplido más de 100 años.
Por ello, la gente que nos conoce de muchos años nos considera una institución, como así nos lo recuerdan los habitantes de Siles; sobre todo los que vuelven en estas fechas para disfrutar de sus vacaciones y de nuestras fiestas del pueblo.
Ellos nos dicen al venir a saludarnos « SI VENIMOS A SILES Y NO VAMOS A VISITAR A SAN ROQUE Y LA CASA DE JULIA CUEVAS, ES COMO SI NO HUBIÉRAMOS ESTADO EN SILES´´.
Pero el resultado de este trabajo, no hubiera sido posible sin la colaboración de este sencillo, digno y amable pueblo de Siles, al que desde aquí quiero dar las gracias en nombre de mi hermano y en el mío.
Quiero valorar a tanta gente con la que he tenido relación a lo largo de los años y que tantos conocimientos me han aportado sobre sus profesiones (agricultores, albañiles, pintores, fontaneros, etcetera) que son tan importantes para mi trabajo.
A través de mi pregón quiero traer tiempos pasados, tiempos difíciles a veces, pero siempre entrañables.
Considero que mis historias podrían ser las de la mayoría de vosotros.
Desde muy niña empiezo a ser consciente de lo que es mi pueblo y sus gentes, por las anécdotas que mi abuela me contaba cada noche antes de ir a dormir.
Ella, no sabia leer ni escribir y en vez de cuentos me contaba anécdotas de lo que había sido y era en aquella época, la vida del pueblo de Siles, haciéndome entrar en un mundo de fantasía, pero de realidad.
Aquello hizo que empezara a querer y admirar a Siles y a sus gentes.
Y ahora voy a retroceder al pasado sin olvidar que yo no soy la protagonista, pero tuve la suerte de estar ahí.
Por ello, quiero traer al presente aquellos recuerdos con sus buenas vibraciones y recordar a los que ya no están y fueron parte de nuestra historia y para que los de aquí presentes rejuvenezcan por unos momentos con los recuerdos de nuestra niñez y juventud.
En primer lugar, no quiero dejar de mencionar a nuestros maestros.
Sentíamos por ellos un gran respeto y pasado el tiempo los recordamos con cariño.
Doña María Zamora, en primaria y Don José Luis Bellón, en Bachiller han sido dos referentes en mi vida.
El pueblo en aquel tiempo, estaba lleno de niños. Siempre jugábamos en la calle y necesitábamos pocos juguetes para disfrutar y ser felices; algunos de los que teníamos era pura artesanía o bien hecha por nuestros padres o a veces por nosotros mismos.
Un juguete en aquel tiempo sobre todo en estas fechas podía ser un caballo hecho con un pepino y cuatro palotes como patas. Y a las niñas uno de los juguetes que nos gustaba hacer eran las muñecas de trapo o bien con pelo de lana o con pelo de las panochas. El carrito de la muñeca era una caja de zapatos y como ruedas llevaba los carretes de hilo que habían gastado nuestras madres. ¡como disfrutábamos!
Dinero había poco, pero, ilusión y fantasía lo mismo los niños que los mayores, teníamos de sobra.
En aquel tiempo los habitantes del pueblo teníamos tal unión que éramos como una gran familia.
Había personas con un gran carisma y buen ejemplo de ello era bueno de Eusebio al que todos hemos conocido como « Tarara ´´.
Él tenia para su trabajo un motocarro azul, por todos conocido (motocarro es una pequeña moto con cabina para una persona y un remolque en la parte de atrás). Él lo valoraba como si fuera un camión de cinco ejes.
Cuando pasaba por mi calle siempre entraba a saludar a mi padre y echar un rato de conversación; una de ellas que era muy normal era: «Antonio, tengo que ir a Bilbao, pero no me compensa el viaje porque tengo poca mercancía que traer. ¿TU NECESITAS ALGO?
La contestación de mi padre: «¡HOMBRE QUE BIEN ME HA VENIDO! TENGO PENDIENTE DE SERVIR UNA PARTIDA DE 2000 KILOS DE CADENA Y SI TE SOBRA SITIO ME ECHAS 500 KILOS DE HERRADURAS.
Esta conversación tan surrealista, de la manera que la contaban parecía verídica.
¡y que ratos más buenos pasaban mientras inventaban!
No puedo dejar de recordar aquellas trasnochadas de verano sentados al fresco con nuestros mayores contándonos historias vividas por ellos.
Allí se hablaban de casi todo; historias de cada uno, de la nieve, de la familia, de los que habían emigrado en busca de mejor vida, de la aceituna, de las fiestas y de la feria.
¡que divertida era aquella forma de relacionarse y cuanto aprendíamos!
¡cómo no vamos a recordar nuestra feria de ganado de San Miguel en Septiembre! Aunque hoy no tiene nada que ver con lo que fue, pero, los Sileños seguimos teniendo hacia ella una querencia especial.
En la feria, el pueblo se transformaba totalmente. Desde la calle Doctor Vigueras para arriba hacia los Pinos, era una exposición de ganado.
En aquella época mi familia además de la ferretería teníamos un bar y en esos días no podíamos cerrar ni para comer.
La gente venía desde la sierra, las aldeas y otros pueblos andando con el ganado que traían para venderlo, por tanto, unos días antes ya había mucho movimiento de gente.
Mi casa, era la casa de muchos de los feriantes, ellos nos dejaban todos los enseres que traían para que se los guardáramos los días que duraba la feria porque muchos de ellos tenían que dormir en la calle cuidando de su ganado por la noche.
Pero sin duda los que hacían la feria era los hermanos Ramonet de Orihuela (eran charlatanes. Una especie de pregonero). Ellos vendían sobre todo lotes de mantas. Su puesto de venta era el propio camión y lo ponían en la calle Barranco de San José (en frente de nuestra tienda) en mi casa eran muy queridos, como si fueran de la familia.
Vendían lo que se proponían. Tenían varias técnicas para captar la atención de la gente, un texto muy suyo era: «señora María que esta usted mas guapa que el otro día´´.
Hacían lotes de mantas. Después de pregonar la calidad de las mantas empezaban por un precio alto e iban bajando, y decían: « no se lo voy a dar ni por cuarenta ni por treinta ni por veinte, se lo voy a dar por quince y si se lo llevan les regalo un peine, un espejo, etcétera.
Alguna gente se pasaba la mayor parte del tiempo escuchándolos porque era un verdadero espectáculo.
Como sileña, me siento muy orgullosa en primer lugar por su gente y además pienso que es un privilegio el vivir en este hermoso pueblo y además grandioso por la belleza de la naturaleza que nos rodea y que disfrutamos sileños y visitantes, dejándolos impresionados.
Para mis estos días de las fiestas son especialmente emotivos porque me recuerdan a mis padres y abuela.
El mes de agosto, para ellos era su mejor disfrute del año porque volvían a encontrarse con los sileños con los que habían vivido la parte más bonita de sus vidas que fue la infancia y juventud y que por motivo de trabajo tuvieron que emigrar. Y esa misma alegría nos la transmitieron a nosotros.
Antes de terminar, quiero hacer partícipes de este pregón a mi hermano Josan, por supuesto, y a mis primos Francis y Marivi, que han sido toda la vida como nuestros hermanos, y entre los cuatro formamos la familia de Julia Cuevas.
Por último, agradecer a mis amigos y amigas por la ayuda que me han prestado para hoy poder estar aquí. Y a mi prima Aurora que desde que faltan mis padres ha sido nuestra madre y gracias por supuesto a todos vosotros por valorarme tanto y haber venido a acompañarme.
¡Y AHORA DECIROS QUE OS QUIERO! y deseo que estos días de nuestras fiestas os hagan sacar la mejor de las sonrisas en este ambiente de alegría, compartiendo con los visitantes y disfrutando de los eventos que nuestra comisión de fiestas ha preparado con tanto esmero ¡MUCHAS GRACIAS POR QUERERME!
QUE TENGAIS FELICES FIESTAS
VIVA SAN ROQUE Y VIVA SILES
